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martes, 5 de mayo de 2009

Creer es Crear

Una peli de Santiago Pando

Creer es Crear: http://www.creerescrear.com/
El Mensaje de los Mayas Galácticos


Aquí una entrevista a Santiago y Tisa

lunes, 2 de marzo de 2009

Semillas de vida... Sacha Barrio

SEMILLAS DE BIDIVERSIDAD VS TRANSGÉNICOS

lunes, 1 de diciembre de 2008

Vídeos sobre la Hoja de Coca y transgénicos





Hugo Neira habla sobre la Hoja de Coca en Presencia Cultural :







¡Bendita Hoja! Danza










Documental "Coca Quintucha" Presencia Cultural


Debate sobre los transgénicos...El Perú debe proteger su biodiversidad y presentarse como alternativa en un mundo que está busca y va a buscar cada vez más alimentos sanos y seguros.



Transgenicos
Cargado por presenciacultural





Miki Gonzales...Hoja Verde


sábado, 5 de abril de 2008

Buscando a Ben Okri



Sinopsis:

“Somos oyentes del oráculo. Algunos oyen pero no escuchan. Algunos escuchan, pero no oyen. Los que verdaderamente escuchan quedan tocados y cambiados.“ En un primer nivel, "El mago de las estrellas" cuenta la delicada historia de un príncipe y una doncella que se ven sometidos a las pruebas de una tierra mítica en la que el arte, la iniciación y el silencio son extremadamente importantes.En un segundo nivel, esta rica y estimulante novela desvela la naturaleza de la realidad, en la que la esencia de la vida es revelada y la fuente del encantamiento puede ser nuestra, en la que la belleza, la regeneración y la realización son, quizá, posibles. Pero ante todo nos encontramos ante un asombroso logro de la imaginación y ante una profunda obra literaria de la misma estirpe que "El camino hambriento", que le valió a Ben Okri el Premio Booker.

martes, 8 de enero de 2008

Ábrete Corazón

Ábrete corazón

ábrete sentimiento
ábrete entendimiento
deja a un lado la razón
y deja brillar el sol
escondido en tu interior

Ábrete memoria antigua
escondida en la tierra
en las plantas
en el aire
Recuerda lo que aprendiste
bajo agua, bajo fuego
hace ya
ya mucho tiempo

Ya es hora ya
ya es hora
­­_abre la mente y recuerda
como el espíritu cura
como el amor sana
_como el árbol florece
y la vida perdura (bis)



Por : ROSA GIOVE

lunes, 19 de noviembre de 2007

La Iniciación
Y así sucede que si alguien, en cualquier sociedad, escoge para sí la peligrosa jornada a la oscuridad y desciende, intencionalmente o no, a las torcidas curvas de su propio laberinto espiritual, pronto se encuentra en un paisaje de figuras simbólicas (cualquiera de ellos puede tragarlo), que es no menos maravilloso que el salvaje mundo siberiano del pudak y las montañas sagradas. En el vocabulario de los místicos, ésta es la segunda etapa del Camino, la de "purificación del yo" cuando los sentidos están "humillados y limpios", y las energías e intereses " concentrados en cosas trascedentales"; o en un vocabulario más moderno: éste es el proceso de disolución, de trascendencia, o de transmutación de las imágenes infantiles de nuestro pasado personal. En nuestros sueños encontramos todavía los eternos peligros, las quimeras, las pruebas, los ayudantes secretos y las figuras instructoras, y en sus formas podemos ver reflejado no sólo el cuadro de nuestro presente caso sino también la clave de lo que debemos hacer para salvarnos. "
pg.97

No cabe la menor duda de que los peligros psicológicos, a través de los cuales eran guiadas las generaciones anteriores por medio de los símbolos y ejercicios espirituales de su herencia mitológica y religiosa, ahora ( si no somos creyentes o, si lo somos, en la medida en que nuestras creencias heredadas no representan los problemas reales de la vida contemporánea) debemos enfrentarlos solos, o en el mejor de los casos con una tentativa, impromptu, y a menudo sin una guía efectiva. Éste es nuestro problema como individuos modernos, "ilustrados", para quienes todos los dioses y los demonios han sido racionalizados como inexistentes. Sin embargo, en la multitud de mitos y leyendas que se han conservado o reunido de diferentes partes de la Tierra, podemos ver delineado alo de nuestro tránsito todavía humano. Para saberlo y beneficiarse con ello, sin embargo, debe el hombre someterse de alguna manera a la purgación y a la renuncia. Y eso es parte de nuestro problema: cómo hacerlo, " ¿ O creís que entraréis en el alchenna, no os llegó el ejemplo de los que pasaron antes que vosotros, a los que cogió el mal y el daño, y se tambalearon...?"pg 100-1001


En: El Héroe de las MIL CARAS
Joseph Campbell.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

"Ha ganado el mundo pero se ha perdido a sí mismo"

De la Cosa a la Angustia

" Lanzado ciegamente a la conquista del mundo externo, preocupado por el solo manejo de las cosas, el hombre terminó por cosificarse él mismo, cayendo al mundo bruto que rige el ciego determinado. Empujado por los objetos, títere de la misma circunstancia que había contribuido a crear, el hombre dejó de ser libre, y se volvió tan anónimo e impersonal como sus instrumentos. Ya no vive en el tiempo originario del ser sino en el tiempo de sus propios relojes. Es la caída del ser en el mundo, es la exteriorización y la banalización de su existencia. Ha ganado el mundo pero se ha perdido a sí mismo.
Hasta que la angustia lo despierta, aunque lo despierte a un universo de pesadilla. Tambaleante y ansioso busca nuevamente el camino de sí mismo, en medio de las tinieblas. Algo le susurra que a pesar de todo es libre o puede serlo, que de cualquier modo él no es equiparable a un engranaje. Y hasta el hecho de descrubrirse mortal, la angustiosa convicción de comprender su finitud de algún modo es reconfortante, porque al fin de cuentas le prueba que es algo distinto a aquel engranaje indiferente y neutro: le demuestra que es un ser humano. Nada más pero nada menos que un hombre".
En:
El Escritor y sus fantasmas
Ernesto Sábato
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Esa búsqueda de uno mismo tal vez no sea "fácil" e implique muchas contradicciones y la aceptación de muchas cosas, entre ellas la vulnerabilidad del ser humano, las partes "oscuras" de uno mismo( de las cuales siempre se aprende si las conocemos) ; pero seguir obviando eso que a veces asalta nuestras vidas porque no se quiere ver, porque se lo ha enterrado en las profundidades de nuestras historias, es vivir mutilado.
El ser humano se mutila al no hacer caso a eso que grita desde adentro...tal vez se conquiste "el mundo" y aquellas cosas que son las que la sociedad( familia, universidad, amigos y todas las esferas que forman parte de nuestras vida) nos demanda pero no lo que realmente uno quiere, anhela para uno mismo y para la sociedad. Vivir sin reflexionar sobre nuestra existencia es no haber vivido.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Edgar Morin







La Unidualidad del Hombre:

Abstrac:

Este artículo acomete la cuestión de la definición y unidad del género humano. Tras poner de manifiesto la doble conciencia de la que depende la noción de hombre, se ocupa de la afirmación humanista de la unidad del hombre, mostrando los reversos de esta afirmación (separación del hombre de la naturaleza e ignorancia de la unidad biológica de la especie homo), así como de las distintas envestidas contra el humanismo cuestionadoras de la unidad del hombre lanzadas durante el siglo XX. Para el autor, resulta imposible fundar la unidad humana al margen de su naturaleza biológica. Para realizar esta fundamentación hay que comenzar por escapar del paradigma disyuntor, propio del pensamiento occidental moderno, que concibe la diversidad excluyendo la unidad, y viceversa, oponiéndolas. Se precisa un paradigma capaz de vincular, de modo complejo y no reduccionista, lo biológico y lo cultural del hombre, integrando así lo biológico para solventar las vacuidades idealistas del humanismo. La biología no revela, como erróneamente han pretendido los racismos, la existencia de diferencias raciales jerárquicas, sino la unidad de la especie humana, constatando, a la par, la diversidad de individuos propia de nuestra especie. El concepto de hombre, como todo concepto científico, posee una doble entrada irreductible: natural y cultural. El hombre es un ser bio-cultural; todo rasgo humano tiene una fuente biológica, a la par que todo acto humano está totalmente culturizado. La definición biocultural del hombre debe constituir el nudo gordiano de la nueva antropología.


"La consciencia «humanista» se difundió muy ampliamente en la cultura occidental del siglo XIX. No obstante, aunque reforzando la primera de la doble consciencia, la consciencia de pertenencia a la misma especie, en modo alguno consiguió extirpar ni siquiera inhibir fundamentalmente la segunda consciencia, la de la separación entre los «verdaderos» hombres («nosotros») y los otros: y es que paralelamente, por no decir correlativamente, se desarrollaban los nacionalismos, para quienes los vecinos, enemigos potenciales, eran considerados humanos degradados, y los imperialismos para los cuales los colonizados sólo pertenecían a la sub-humanidad. El humanismo triunfante en el Occidente dominador sólo planteó idealmente la idea de unidad de la especie humana.

Además, y sobre todo, el humanismo no concebía que, por una parte, conllevaba un «reverso», y por otra secretaba subproductos autodestructores. El reverso del humanismo es la deificación del hombre, concebido como sujeto absoluto en un universo de objetos, totalmente legitimado en su conquista y dominio de una naturaleza a la que es por esencia extraño; los subproductos se formaron a partir de la identificación de la idea de hombre, con la autodenominada racional, del hombre blanco occidental con sus caracteres técnicos, adultos, masculinos; de golpe el «primitivo», el no industrial, la mujer, el joven, etc. correspondían a tipos inacabados, incompletos, insuficientes, pervertidos o decadentes de humanidad. De hecho, en la práctica imperialista de Occidente, estos subproductos se han convertido en los productos principales"

"Todo esto para recordar que no hay rasgo propiamente humano que no tenga una fuente biológica: todos portamos la herencia de nuestro pasado animal en nuestro jugar, en nuestro gozar, en nuestro amar, en nuestro buscar y no sólamente en la territorialidad y la agresión, sectores menores que han sido puestos de relieve por algunos autores. Así pues, el hombre realiza y desarrolla su animalidad, pero a través de una mutación puesto que él ha creado una nueva esfera, la esfera social y cultural que está claroque no existe en la animalidad. Llegaría incluso a decir que las actividades espirituales y psíquicas que se desarrollan en el interior de esta esfera son también actividades vivientes: para mi, la vida del espíritu no es una metáfora. Nuestros mitos y nuestras doctrinas no son puras superestructuras, son cosas vivientes; nosotros somos un poco su ecosistema y ellas se alimentan de nosotros".

"Dicho de otro modo, llamar viviente a la sociedad es complejizarla, mientras que extraerla de la vida no es en absoluto otorgarle un privilegio sino, por el contrario, rebajarla al rango de un juego de fuerzas mecánicas".


Nota de prensa sobre su conferencia en Lima: " La orilla no se encuentra detrás de nosotros"


BUSCO EL LIBRO "MIS DEMONIOS" DE EDGAR MORIN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Martha Nussbaum






El miércoles 29 Martha Nussbaum participó del Coloquio Interdisciplinario de Humanidades una gran conferencia que recalcó la importancia de la capacidad crítica, de la imaginación narrativa y el arte como capacidades de un ciudadano de una verdadera Democracia.

1) Capacidad de crítica Sócrática: la importancia de la autocrítica. La Democracia necesita de ciudadanos que puedan pensar por sí mismos y que no sólo obedezcan órdenes. Se refiere a la Democracia como una forma de conciencia y la educación tiene un papel importante en este punto ya que debe inculcar un pensamiento crítico. Sin este pensamiento crítico se corre el peligro del encogimiento del alma, el peligro del suicidio del alma.
También resalta la importancia del respeto por el disentimiento, del debate público.

* Como comentó Gamio en clase de Deontología Martha Nussbaum es discípula de Bernard Williams y justo la lectura de la clase trataba sobre este punto que es el pensamiento Sócrático que desarrolla Bernard Williams, es decir, ¿ cómo se ha de vivir?, ¿ cómo he de vivir?, lo que implica una constante reflexión sobre nuestras vidas. Siempre he creído que reflexionar sobre uno mismo es reflexionar sobre la misma humanidad... la reflexión sobre nosotros mismos y si además está acompañada de cualquier trabajo artístico o creativo es capaz de crear revoluciones a todos los niveles, nos hace cuestionar y tratar de cambiar nuestro mundo.


2) Verse como miembro de una nación heterogénea y de un mundo complejo: cultivar un ciudadanos cooperativo mundial, preocuparnos por los porblemas relegiosos étnicos y tratar de que la gente se comprenda entre sí. Así también es importante custionar las tradiciones y aprender de las tradiciones de las mayoría y de las minorías.

3) La imaginación narrativa: es el cultivo de la compasión( clave de la educación progresista) de la capacidad de pensar y de ponernos en los zapatos de las otras personas.
Señala que el Arte es un modo de percepción inteligente. Así una persona puede tener muchos conocimientos pero es con el Arte y la imaginación compasiva con la que se logra la plenitud.

"El Arte es una balsa de percepción, esperanza y entretenimiento"

a través de la imaginación, del arte uno comprende el sufrimiento del otro, se va más allá de la tradición y de la autoridad. Además es una gran fuente de entretenimiento y alegría para los niños. El arte nos puede dar esa crítica cultural y subversiva.

La imaginación y la crítica incrementa la libertad de la mente.

Concluye señalando la importancia de las humanidades y las artes para la Democracia, buscando unmundo que valga la pena vivir, sin sospecha sin miedo... "Liberar al alma de su Jaula"

sábado, 4 de agosto de 2007

PACTO ENTRE DERROTADOS...ANTES DEL FIN

Un llamado a despertar, a seguir y a no dejarnos vencer, a encontrar los tesoros en nuestros laberintos, a creer en nosotros mismos, a hacer realidad nuestros sueños, lo mejor para nuestra sociedad. Luchar por este mundo que deshumaniza cada vez más, desde donde estemos, con las cosas que hacemos, que nos apasionan. Hacer política es una vía pero no la única pero sería bueno involucrarnos y no permitir que más corruptos , mediocres y sucios hombres hagan de nuestros países su festín. Luchemos por un mundo mejor, justo, sin exclusiones de ningún tipo y de paz y solidaridad.

Pacto entre derrotados
Ernesto Sábato
Hemos fracasado
sobre los bancos de arena del racionalismo
demos un paso atrás y volvamos a tocar
la roca del misterio
Urs Von Balthasar

Te hablo a vos, y a través de vos a los chicos que me escriben o me paran por la calle, también a los que me miran desde otras mesas en algún café, que intentan acercarse a mí y no se atreven.
No quiero morirme sin decirles estas palabras.
Tengo fe en ustedes. Les he escrito hechos muy duros, durante largo tiempo no sabía si volverles a hablar de lo que está pasando en el mundo. El peligro en que nos encontramos todos los hombres, ricos y pobres.
Esto es lo que ellos no saben, los hombres del poder. No saben que sus hijos, también están en esta pobre situación.
No podemos hundirnos en la depresión, porque es de alguna manera un lujo que no pueden darse los padres de los chiquitos que se mueren de hambre. Y no es posible que nos encerremos cada vez con más seguridades en nuestro hogares.
Tenemos que abrirnos al mundo. No considerar que el desastre está afuera, sino que arde como una fogata en el propio comedor de nuestras casas. Es la vida y nuestra tierra las que están en peligro.

Les escribo un verso de Holderlin:

El fuego mismo de los dioses día y noche nos empuja a salir adelante. ¡Ven!
Miremos los espacios abiertos, busquemos lo que nos pertenece, por lejano que esté
.

Sí, muchachos, la vida de mundo hay que tomarla como la tarea propia y salir a defenderla. Es nuestra misión.
No cabe pensar que los gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.
La solidaridad adquiere entonces un lugar decisivo en este mundo acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos colocará por encima de la fatalidad de la historia.
Pero antes habremos de aceptar que hemos fracasado. De lo contrario volveremos a ser arrastrados por los profetas de la televisión, por los que buscan la salvación en la panacea del hiperdesarrollo. El consumo no es un sustituto del paraíso.
La situación es muy grave y nos afecta a todos. Pero aún así, hay quienes se esfuerzan por no traicionar los nobles valores. Millones de seres en el mundo sobreviven heroicamente en la miseria. Ellos son los mártires.
Se los ve bajando de los trenes, de los ómnibus, después de inhumanas jornadas de trabajo, o desolados cuando no lo consiguen. Se les ve en las mujeres gastadas a los treinta años por los hijos y la urgencia de salir a trabajar por pagas miserables. Se les ve en los chicos de la calle, en los ancianos que duermen en los subtes. En todos los hombres abandonados en el sufrimiento y en su indigencia.
Una vez le preguntaron a Passolini por qué se interesaba en la vida de los marginados, como el protagonista de Mama Roma, y él respondió que lo hacía porque en ellos la vida se conserva sagrada en su miseria.
En un archivo donde colecciono papeles, recortes que me ayudan a vivir, tengo una fotografía del terremoto que destruyó hace años Concepción de Chile : una pobre india, que ha recompuesto precariamente su ranchito hecho de chapas de zinc y de cartones, está barriendo con una escoba ese pedazo de tierra apisonada delante de su casucha. ¡Y uno se hace preguntas teológicas! ¡Cuánto más demostrativa es la imagen de la pobre indiecita que sigue barriendo su casa y cuidando a sus hijos! Esta clase de seres nos revelan el Absoluto que tantas veces ponemos en duda, cumpliéndose en ellos, como dijera Holderlin, que donde abunda el peligro crece lo que salva.
Cada vez que hemos estado a punto de sucumbir en la historia nos hemos salvado por la parte más desvalida de la humanidad. Tengamos en consideración entonces las palabras de María Zambrano: “No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero”. Muchas utopías han sido futuras realidades.

Son muchos los motivos, me dirás, podrías decirme, para descreer de todo.
Los jóvenes como vos, herederos de un abismo, deambulan exiliados en una tierra que no les otorga cobijo. En este desguarnecimiento existencial y metafísico, sufren huérfanos de cielo y de techo. Comprendo tu congoja, el desconcierto de pertenecer a un tiempo en que se han derrumbado los muros, pero donde aún no se vislumbran nuevos horizontes. Falsas luminarias pretenden cautivar tu voluntad desde las pantallas. Debés de pensar que no hay un cambio posible cuando el valor de la existencia es menor que el precio de un aviso publicitario. El escepticismo se ha agravado por la creciente resignación con que asumimos la magnitud del desastre. La banalidad con que se degradan los sentimientos más nobles, degenerando al hombre en una patética caricatura, en un ser irreconocible en su humanidad.
Yo también tengo muchas dudas, y en ocasiones llego a pensar si son válidos los argumentos con que he intentado hallarle sentido a la existencia. Me reconforta saber que Kierkegaard decía que tener fe es el coraje de sostener la duda. Yo oscilo entre la desesperación y la esperanza, que es la que siempre prevalece, porque si no la humanidad habría desaparecido, casi desde el comienzo, porque tantos son los motivos para dudar de todo. Pero por la persistencia de ese sentimiento tan profundo como disparatado, ajeno a toda lógica -¡qué desdichado el hombre que sólo cuenta con la razón!- , nos salvamos, una y otra vez, sobre todo por las mujeres; porque no sólo dan la vida, sino que también son las que preservan esta enigmática especie. No en vano, en una de las culturas cuya sabiduría es milenaria, se creía que el alma de una mujer que moría en medio del parto, era conducida al mismo cielo que el guerrero vencido en un combate.

Por eso te hablo, con el deseo de generar en vos no sólo la provocación sino también el convencimiento.

Muchos cuestionan mi fe en los jóvenes, porque los consideran destructivos o apáticos. Es natural que en medio de la catástrofe haya quienes intenten evadirse entregándose vertiginosamente al consumo de drogas. Un problema que los imbéciles pretenden que sea una cuestión policial, cuando es el resultado de la profunda crisis espiritual de nuestro tiempo.
Yo reafirmo a diario mi confianza en ustedes. Son muchos los que en medio de la tempestad continúan luchando, ofreciendo su tiempo y hasta su propia vida por el otro. En las calles, en las cárceles, en las villas miseria, en los hospitales. Mostrándonos que, en estos tiempos de triunfalismos falsos, la verdadera resistencia es la que combate por valores que se consideran perdidos.
Durante mi viaje a Albania, conocí un muchacho llamado Walter, que había dejado su casa en la provincia de Tucumán, para ir a cuidar enfermos junto a la congregación de Teresa de Calcuta. Con cuánta emoción lo recuerdo. Siempre que veo las terribles noticias que nos llegan desde aquel entrañable país, me pregunto dónde estará, si acaso leerá estas palabras de reconocimiento a su noble heroísmo.
Son millones los que están resistiendo, vos mismo lo podés comprobar cuando ves a esos hombres y mujeres que se levantan a altas horas de la madrugada y salen a buscar un empleo, trabajando en lo que pueden para alimentar a sus hijos y mantener honradamente al hogar, por modesto que sea. ¿Te detuviste a pensar cuántos en todo el país comparten esta hambre por la dignidad y la justicia?
Miles de personas, a pesar de las derrotas y los fracasos, continúan manifestándose, llenando las plazas, decididos a liberar a la verdad de su largo confinamiento. En todas partes hay señales de que la gente comienza a gritar: “¡Basta!”. Lo mismo ocurre con el movimiento zapatista en México, y con todos los movimientos que nos advierten el peligro que corre el futuro del planeta.
Hay que recordar que hubo alguien que derribó al imperio más poderoso del mundo con una cabra y una rueca simbólica. Una salida posible es promover una insurrección a la manera de Ghandi, con muchachos como vos. Una rebelión de brazos caídos que derrumbe este modo de vivir donde los bancos han reemplazado a los templos.
Esta rebelión no justifica de ningún modo que permanezcas en una torre, indiferente a lo que pasa a tu lado. Ghandi advirtió que es una mentira pretender ser no violento y permanecer pasivo ante las injusticias sociales. Por el contrario, creo que es desde una actitud anarcocristiana que habremos de encaminar la vida.

Ya no quedan locos, se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma en el desierto. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.

Esta locura, cuya ausencia León Felipe lamenta, es un acto similar a la del estoico Guevara, cuando abandonó todas las comodidades y partió hacia una lucha insensata en la selva boliviana, enfermo de asma, ya sin remedios para su mal; para terminar asesinado por despiadados y repugnantes bichos. ¿Qué importa si se equivocaba con el materialismo dialéctico? Eso mismo prueba su inocencia, su autenticidad. Luchaba por aquel Hombre Nuevo que hoy nos urge rescatar de los escombros de la historia. En su carta final les dice a sus padres: “Queridos viejos, otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo a mi camino con mi adarga al brazo”; y entonces sale en busca de lo que Rilke llamaría su muerte propia. Esa es su grandeza, que algunos consideran su chiquilinada, su tontería; pero estos gestos de heroísmo demencial son los que nos rescatan de tanta iniquidad, porque no se puede vivir sin héroes, santos ni mártires. Como esos estudiantes que en la plaza de Tian-An-Men, en una horrible masacre, murieron al imponerse ante el implacable acero de los tanques. Son ellos los que nos indican los caminos por los que la vida puede renacer.
Vivimos un tiempo en que el porvenir parece dilapidado. Pero si el peligro se ha vuelto nuestro destino común, debemos responder ante quienes reclaman nuestro cuidado.

Hace poco he visto por televisión a una mujer que sonreía con inmenso y modesto amor. Me conmovió la ternura de esa madre de Corrientes o del Paraguay, que lagrimeaba de felicidad junto a sus trillizos que acababan de nacer en un mísero hospital, sin abatirse al pensar que a éstos, como a sus otros hijos, los esperaba el desamparo de una villa miseria, inundada en esos momentos por las aguas del Paraná. ¿No será Dios que se manifiesta en esas madres? ¿Por qué tendría que manifestarse sólo en poetas como Juan de la Cruz o en las sagradas pinturas de Rouault?
Si toda la resistencia parece absurda cuando se presiente el fin, ¿por qué no detenernos a meditar en estos santos? ¿Acaso no son una muestra de que algo existe del otro lado del absurdo?
No sabemos si al final del camino, la vida aguarda como un mendigo que nos extenderá la mano.
Esta fe demencial, o milagrosa, se debe precisamente a que hemos llegado a tocar fondo. Es necesario preservar los lugares que existen hasta en los suburbios de las grandes ciudades, donde aún se conservan los atributos del hombre concreto de carne y hueso.
Cuando el mundo hiperdesarrollado se venga abajo, con todos sus siderántropos y su tecnología, en las tierras del exilio se rescatará al hombre de su unidad perdida. Y quizá, cuando despertemos de esta siniestra pesadilla, cuando un vacío de humanidad nos duela en el pecho, entonces recordaremos que alguna vez fuimos aquello que dijo René Char: “Seres del salto, no del festín, su epílogo”.

Me hablás de tu agitación, de una especie de temblor que te sobrecogió y aún perdura, luego de nuestra conversación en aquel café, al oirme decir estas palabras.
Debés perdonarme; a pesar de los años, no puedo evitar ser desmesurado en lo que considero fundamental.
Por otro lado, ¡hay temblores que son tan importantes! Porque anteceden a esa clase de decisiones que sacuden los cimientos de nuestra existencia y, aunque generen incomprensión, terminan repercutiendo en el destino de los demás. Los grandes creadores realizan sus obras bajo tensiones similares. Sólo lo que se hace apasionadamente merece nuestro afán, lo demás no vale la pena.
También yo quise huir del mundo. Ustedes me lo impidieron, con sus cartas, con sus palabras por las calles, con su desamparo.
Les propongo entonces, con la gravedad de las palabras finales de la vida, que nos abracemos en un compromiso : salgamos a los espacios abiertos, arriesguémosnos por el otro, esperemos, con quien extiende sus brazos, que una nueva ola de la historia nos levante. Quizá ya lo esté haciendo, de un modo silencioso y subterráneo, como los brotes que laten bajo las tierras del invierno.

Algo por lo que todavía vale la pena sufrir y morir, una comunión entre hombres, aquel pacto entre derrotados. Una sola torre, sí, pero refulgente e indestructible.
En tiempos oscuros nos ayudan quienes han sabido andar en la noche. Lean las cartas que Miguel Hernández envió desde la cárcel donde finalmente encontró la muerte :

Volveremos a brindar por todo lo que se pierde y se encuentra: la libertad, las cadenas, la alegría y ese cariño oculto que nos arrastra a través de toda la tierra.

Piensen siempre en la nobleza de estos hombres que redimen a la humanidad. A través de su muerte nos entregan el valor supremo de la vida, mostrándonos que el obstáculo no impide la historia, nos recuerdan que el hombre sólo cabe en la utopía.
Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido.

jueves, 2 de agosto de 2007

Antes del Fin, palabras preliminares



Palabras preliminares

Vengo acumulando muchas dudas, tristes dudas sobre el contenido de esta especie de testamento que tantas veces me han inducido a publicar; he decidido finalmente hacerlo. Me dicen: "Tiene el deber de terminarlo, la gente joven está desesperanzada, ansiosa y cree en usted; no puede defraudarlos". Me pregunto si merezco esa confianza, tengo graves defectos que ellos no conocen, trato de expresarlo de la manera más delicada, para no herirlos a ellos, que necesitan tener fe en algunas personas, en medio de este caos, no sólo en este país sino en el mundo entero: Y la manera más delicada es decirles, como a menudo he escrito, que no esperen encontrar en este libro mis verdades más atroces; únicamente las encontrarán en mis ficciones, en esos bailes siniestros de enmascarados que, por eso, dicen o revelan verdades que no se animarían a confesar a cara descubierta. También los grandes carnavales de otros tiempos eran como un vómito colectivo, algo esencialmente sano, algo que los dejaba de nuevo aptos para soportar la vida, para sobrellevar la existencia, y hasta he llegado a pensar que si Dios existe, está enmascarado.
Sí, escribo esto sobre todo para los adolescentes y jóvenes, pero también para los que, como yo, se acercan a la muerte, y se preguntan para qué y por qué hemos vivido y aguantado, soñado, escrito, pintado o, simplemente, esterillado sillas. De este modo, entre negativas a escribir estas páginas finales, lo estoy haciendo cuando mi yo más profundo, el más misterioso e irracional, me inclina a hacerlo. Quizás ayude a encontrar un sentido de trascendencia en este mundo plagado de horrores, de traiciones, de envidias; desamparos, torturas y genocidios. Pero también de pájaros que levantan mi ánimo cuando oigo sus cantos, al amanecer; o cuando mi vieja gatita viene a recostarse sobre mis rodillas; o cuando veo el color de las flores, a veces tan minúsculas que hay que observarlas desde muy cerca. Modestísimos mensajes que la Divinidad nos da de su existencia. Y no sólo a través de las inocentes criaturas de la naturaleza sino, también, encarnada en esos héroes anónimos como aquel pobre hombre que, en el incendio de una villa miseria, tres veces entró a una casilla de chapas donde habían quedado encerrados unos chiquitos -que los padres habían dejado para ir a su trabajo- hasta morir en el último intento. Mostrándonos que no todo es miserable, sórdido y sucio en esta vida, y que ese pobre ser anónimo, al igual que esas florcitas, es una prueba del Absoluto.

sábado, 21 de julio de 2007

JUNG, CARL

Los sueños y el inconsciente, un mundo tan real como el que vivimos conscientemente, tan real pero con otros códigos y significados que no son fáciles de interpretar, al cual pocos se atreven a entrar...grandes secretos sobre nosotros mismos y el ser humano están enterrados en las profundidades de nuestra conciencia.
La teoría de la elección racional no puede hacer uso de esta herramienta porque es información que no conoce el actor racional pero que sin embargo guía sus acciones.
este artículo es copiado tal cual de la página de Alcione.
Su Vida.Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de l875, al borde del lago Constance, en la comuna rural de Kesswill, que pertenece al cantón suizo de Thurgovie. Su padre era un pastor protestante de la Iglesia reformada. Su madre provenía también de una familia en la que los varones eran tradicionalmente pastores protestantes.Su primer sueño, aconteció cuando tenía dos a tres años. Se veía caminando por el parque que rodeaba la casa parroquial, cuando de pronto, se encontró frente a un oscuro agujero, al mirar al interior descubrió una escalera de piedra por la cual descendió. Abajo había una puerta con un cortinaje verde de gran riqueza, el cual descorrió, encontrándose frente a un espacio rectangular con el techo abovedado y el suelo de piedra. Una alfombra roja iba desde la entrada hasta un estrado bajo. Encima de éste, había un trono dorado y sobre él una imagen de 4 o 5 m. de altura y 50 a 60 cm. de diámetro, hecho de carne y piel. En su vértice superior, existía una cabeza redondeada, con un sólo ojo, mirando hacia arriba. La imagen se mantenía inmóvil. Tuvo la sensación de que súbitamente se le abalanzaría como una serpiente. Estaba comenzando a aterrarse, cuando escuchó la voz de su madre que desde arriba le gritaba: ¡Sí, mírale, es el antropófago! Al haber sido mal comprendida una plegaria infantil, en una oportunidad, había supuesto que Jesús era antropófago. No sabía en ese momento si era Jesús solamente o el falo, o que ambos lo eran. El agujero en el prado representaba una tumba y el cortinaje verde, la tierra cubierta de vegetación. El falo aparecía en el sueño como un Dios subterráneo e innombrable. Este sueño representó para Jung, el inicio de su arranque inconsciente a su vida espiritual.Según la antigua creencia romana, el falo es el Genius o Daimon secreto de un hombre, fuente de energía creadora física y espiritual, al cual le ofrecían sacrificios en el día de su cumpleaños. El falo no sólo encarna el principio de Eros; en la antigüedad se le llamaba Telesforos, compañero de Asklepios (Esculapio). Telesforos es el dios de la transformación. Los romanos, griegos y etruscos lo elevaban sobre la tumba de los varones, como símbolo de supervivencia espiritual y garantía de resurrección. En la antigüedad, se amplió la imagen del dios fálico Hermes, para convertirla en la de un hombre-dios-cósmico que "llenaba la naturaleza", en un Anthropos, que es un símbolo de la materia espiritualmente viva y físicamente muerta. Esta imagen divina subterránea, marcó para siempre las concepciones religiosas de Jung.El entorno cotidiano del infante estaba circunscrito al presbiterio, la Iglesia y el cementerio, hasta el día en que partió a estudiar al Liceo de Basilea cuando cumplió 11 años. Allí se sintió bastante disminuido porque comprobó que las arcas familiares eran exiguas.En el período escolar y debido a una necesidad apremiante de seguridad, le hizo un tallado a una regla con la forma de un viejecillo, al que pintó de negro. Le adjuntó una piedra plana y rectangular que pintó de vivos colores. A ambos los guardó en una viga en el ático de su casa. Cuando visitaba su obra se sentía con autoridad y poder. Este viejecillo sepultado se transformó en una figura sanadora y redentora , en guardián de la energía vital y en el más preciado y personal de sus secretos.A los 12 años se produjo y se curó de una neurosis. Este incidente tuvo su origen en una caída como consecuencia de haber sido empujado por un condiscípulo, que lo impulsó a azotar la cabeza en el pavimento, quedando aturdido por unos instantes, momentos que él prolongó voluntariamente, mientras planeaba utilizar esta circunstancia para faltar a clases. Estuvo seis meses sin ir a la escuela, con desmayos muy frecuentes. Este tiempo lo dedicó a contemplar la naturaleza, la que veía con asombro y admiración.Un día, escuchó a su padre conversar con un amigo, al cual le confidenciaba lo preocupado que estaba, no sólo por su salud, sino que también por su futuro. Esta aseveración, le hizo sentir una profunda compasión por él y, además, lo hizo reconocer su propia autocompasión. Pensó que si se había fabricado la enfermedad, él mismo debía curársela. Así lo hizo y con su fuerza de voluntad, poco a poco los desmayos cesaron. Posiblemente este resultado se debió a una especie de autohipnosis.Esta experiencia no pasó inadvertida para su mente inquisitiva: había descubierto uno de los mecanismos de la neurosis y comprobado que se podía curar por medio de la voluntad y también había vislumbrado un amplio mundo, al haber verificado que la mente estaba dotada de insospechado poder. Esta comprensión, lo llevaría con el tiempo a desarrollar su teoría psicológica.La vida exterior del muchacho no estaba marcada por ningún evento exterior espectacular. Su vida interior agitada , con sus imágenes y sus símbolos, tales como podían expresarse en los sueños y la imaginación de un muchacho de esa edad, contaba infinitamente más para él. Así comenzó una doble vida. Exteriormente, la de un hijo de un pastor protestante que cumplía entre bien y mal sus obligaciones escolares. La opinión de uno de sus profesores fue :”Es mediocre, pero se esfuerza…” Interiormente existía en él un mundo extremadamente vivo, rico en imágenes misteriosas, que lo iban conduciendo bien pronto a una expansión de su consciencia. Sentía con frecuencia que él tenía dos personalidades, a las que llamó personalidad 1 y personalidad 2. La personalidad 2 conocía a Dios y cuando entraba en ella, se sentía transformado.Durante toda su vida, tuvo fantasías y sueños que lo marcaron. Una de esas fantasías le surgió cuando tenía 12 años. En un día de verano pleno de sol, miró hacia lo alto y vio brillar la policromía vidriada de las tejas de la catedral. Su placer estético fue tan intenso, que sintió que el mundo era hermosísimo y que todo había sido creado por Dios que estaba en lo alto sentado en un trono de oro... Este pensamiento fue seguido por una conmoción y agobio que lo paralizó, sintió que algo terrible iba a ocurrir, no quería pensar, pero se sentía impelido a hacerlo. Durante tres noches de insomnio con sus días, pensó y se hizo muchas preguntas y respuestas, pero éstas no le satisfacían. No comprendía como era inducido a pecar en contra del Espíritu Santo. Pensó que él había sido creado por Dios a través de sus padres, pero que éstos no podían ser culpables, al igual que los padres de ellos, así, remontándose en el tiempo, llegó a Adán y Eva. Ellos sí que habían sido creados directamente por Dios, y habían pecado, entonces tenía que haber sido intención de El que ello ocurriera. Pero Dios ¿quería o no que él pecara? Quizás, supuso, “es una prueba a mi valor y quiere saber si le obedezco, aunque después me vaya al infierno”. Así, habiéndose llenado de coraje, dejó que el pensamiento bloqueado aflorara a su mente. Sí, todo era hermoso, la catedral con sus tejas vidriadas y policromas y Dios sentado en lo alto en su trono de oro, de cuyo fondo vio caer un montón de excrementos sobre el tejado de la catedral, al cual hundió al igual que a los muros.Sintió un gran alivio y liberación porque había obedecido y pensó que Dios pone pruebas, aunque estas vayan en contra de la tradición religiosa. Y si no fuera así... sería absurdo... Entonces empezó a sentir su propia responsabilidad. La idea de pensar así le parecía terrible, pero igual llegó a la conclusión de que Dios podía ser algo espantoso. Esta experiencia le produjo un profundo conflicto moral que ensombreció su vida.Las fantasías y sueños que ocurrieron en su infancia, como descubrió más tarde, aludían a la alquimia.Pasado algún tiempo, tuvo un sueño de importantísima significación para su futuro. Caminaba por un sendero cruzado por matorrales y corrientes de agua y en un oscuro lugar, encontró un estanque redondo, rodeado de espesa maleza. En el agua semi sumergido, había un animal redondo, brillante y policromo, con pequeñas células múltiples como tentáculos. Era un radiolario gigantesco, de un metro de diámetro, estaba en el agua clara y profunda de aquel oculto lugar.Este sueño produjo en Jung, una intensa curiosidad por el conocimiento y representó una forma metamórfica de la potencia psíquica que se le había aparecido en el falo sepulcral. La forma redonda, radiada, alude a una luz y a una ordenación que se halla oculta en la oscuridad de la naturaleza. Paracelso la hubiera llamado "la luz de la naturaleza", considerada desde la edad media como la segunda fuente de conocimiento, junto a la revelación cristiana. El hombre "es un profeta de la luz de la naturaleza y sabe acerca de ella, mediante los sueños, ya que la luz no puede hablar, su imagen se manifiesta en el sueño, gracias a la potencia del Verbo"Con este sueño se sentiría por siempre comprometido con la luz de la naturaleza y se consideraría, después, como profesional, como un naturalista científico empírico.Los tres símbolos que determinaron primeramente la vida de Jung: la imagen onírica del falo subterráneo, la fantasía del hombrecillo negro y la imagen onírica del radiolario, fueron potencias psíquicas que marcaron su juventud.El oficio de predicador y de profesor de religión del padre por sí mismo no interesaba al joven Carl. La Iglesia reformada, despojada de toda imagen, no ofrecía atracción al alma agitada de este ser, en búsqueda de las profundidades y del reverso de las cosas. Mientras el padre exhortaba a su auditorio a profundizar a través de la fe los misterios de la revelación, el hijo tenía la impresión que los adultos estaban conminados a no poder realizar nunca lo que les era tan extraño a ellos como a su predicador y pastor. En breve, C. G. Jung era entonces testigo de un cristianismo excesivamente pobre en experiencias interiores . Allí no se podía encontrar el mundo que le interesaba. Este estaba lleno de misterios que se ocultaban en las piedras, las plantas y los animales. Sueños e imágenes potentes lo incitaban a penetrar siempre más profundamente en las regiones misteriosas de la psique. Lo que, al comienzo, no revestía más que las formas ingenuas de una búsqueda infantil, se esclarecía poco a poco en la confrontación con un padre muerto prematuramente y, sobre todo, a través de sus futuros estudios de medicina.Con el transcurso del tiempo, llegó el momento de decidir qué carrera estudiar en la universidad y, después de algunas indecisiones, optó por ciencias naturales y medicina, gracias a una beca que consiguió su padre en la universidad de Basilea, desde 1895 a 1900. Este año obtuvo su licenciatura. Jung escogió prolongar sus estudios con una especialización en psiquiatría, pues, a través de ella, podría satisfacer su interés por las ciencias naturales y la medicina a la vez que por las ciencias del espíritu. Dicho de otra manera, el campo de investigación del psiquiatra abarca notoriamente lo que se puede considerar estados de excepción, como son los dominios del sueño y de la locura, así como los fenómenos parapsicológicos de todos géneros. Su tesis de doctorado es titulada: “Psicología y patología de los fenómenos ocultos", Leipzig, 1902. Es un estudio sobre las manifestaciones mediumnímicas de una prima. Allí expone que el espíritu que se manifiesta, es una parte no integrada de la personalidad de la médium.La clínica especializada del “Burghölzli” en Zurich, reconocida desde el comienzo del siglo, le ofreció ampliamente la ocasión, entre 1903 y 1909, de profundizar en forma experimental sus estudios teóricos por una experiencia práctica en psiquiatría bajo la dirección de Eugen Bleuler, eminente psiquiatra de la época.En 1903, contrajo matrimonio con Emilie Rauchenbach, con la cual tuvo 5 hijos, cuatro mujeres y un hombre.En 1904 y 1905 organizó el laboratorio de psicopatología, en la clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zurich. Mediante sus estudios, descubrió que en nuestra psique existen núcleos emocionalmente cargados, que pueden ser completamente inconscientes, parcialmente conscientes e inconscientes. Consisten en núcleos con carga emocional, que se acrecientan autónomamente mediante representaciones anexas a él. Los llamó "complejos psíquicos". Pueden ser complejos de inferioridad, de culpa, etc. Son focos o puntos nodales de la vida psíquica.Desde 1905 hasta 1913 fue profesor auxiliar de psiquiatría en esa Facultad, y allí empieza su trabajo científico. Para sus investigaciones, usaba los métodos de interpretación de los sueños y de asociación de palabras, siendo éste un método psicológico que tiene como finalidad la comprobación de complejos con la ayuda de los tiempos de reacción .Desde que escribió “Transformaciones y símbolos de la libido" en 1911 , sentía una oposición a la intelectualidad académica, por lo cual decidió renunciar a su carrera universitaria, lo que hizo en 1913.El encuentro con el psicoanálisis, que estaba entonces en sus primeros balbuceos, y varios años de un intercambio de pensamientos amigable con Sigmund Freud jugaron un rol decisivo en su evolución. La herramienta científica que encontró en el psicoanálisis le permitió comprender mejor las experiencias personales por las que él había pasado y le sirvió para desarrollar más adelante la teoría psicoanalítica. Él desempeñó, por lo tanto, como médico calificado, un rol importante en el movimiento psicoanalítico y Freud lo eligió como su sucesor. Pero las divergencias de puntos de vista que oponían a los dos hombres en el plano científico no pudieron ser mantenidas ocultas durante mucho tiempo. Después de haberse hecho públicas, ellas condujeron a Freud y a Jung a la ruptura definitiva en 1913/14.En términos simples, las diferencias de concepto entre los dos psicólogos pueden expresarse así: Freud concentraba más particularmente sus búsquedas sobre el inconsciente personal, con todo lo que se relaciona con lo olvidado y lo rechazado, dando una importancia particular a los impulsos sexuales, en tanto que Jung, reconociendo este punto de vista, agregaba la noción del inconsciente colectivo supra-individual. Aunque él practicaba también con convicción el método empírico, comprendía – a partir de sus observaciones personales y de su trabajo clínico – que las producciones más importantes de la psiquis no eran simples fragmentos psíquicos sumergidos en el olvido o rechazados por la consciencia. En ciertos “grandes sueños” este inconsciente colectivo podía manifestar en forma simbólica un saber por el cual el hombre contemporáneo estaba ligado al depósito de sabiduría y de imágenes de la humanidad. No había ninguna duda que, en estas condiciones, la psicología analítica de Jung reuniera, por un lado un camino espiritual tal como lo describe, por ejemplo, la antroposofía de Rudolf Steiner y, por otro lado, una referencia a la Tradición, como una corriente subterránea, ligando “las almas colectivas de todos los pueblos” a una Tradición única.Es de notar que Jung no fue conducido a su psicología de los arquetipos por la vía de la especulación filosófica o por una búsqueda a través de la historia de las religiones y de la espiritualidad, sino que, en su calidad de médico y de empírico, durante su trabajo clínico era empujado también a interesarse por las tradiciones religiosas y espirituales.En lo que concierne a este empirismo ampliado a lo espiritual, se constata que el proceso de conocimiento de sí entra en él en una fase decisiva, abriéndose sobre nuevos horizontes justo en el momento en que cesó su colaboración con Freud por las razones ya dichas.En esta época, tuvo un sueño que pudo interpretar de inmediato al despertar. Caminaba con mucha dificultad debido al viento y la ventisca, con una lucecita en la mano, a la cual debía proteger para que no se apagara, y al mirar hacia atrás furtivamente, vio una enorme mancha negra que le produjo pavor. No obstante, siguió protegiendo su luz con esmero.Al despertar, comprendió que la mancha aterradora, era su propia sombra y tuvo la perspicacia de darse cuenta que el reino de la luz interior, es a la luz de la consciencia una gigantesca sombra.Jung describe de manera penetrante lo que recoge cuando él observa, en los años 1912/13, una activación desacostumbrada de su inconsciente. Estaba literalmente sumergido en sueños, en visiones insospechadas y en ensoñación despierta que ejercían sobre él un efecto inquietante. Como psiquiatra, reconocía claramente en lo que se desplegaba así delante de sus ojos los elementos de una psicosis. Le era necesario encontrar, a partir de la consciencia del yo despierta, una manera de tratar estas imágenes. Eso fue lo que consiguió hacer, afirmándose más resueltamente en su realidad cotidiana de esposo, de padre de familia y de médico, y dedicándose a actividades artísticas. Así lo reconocía él:“En adelante, cada vez que me encontraba bloqueado en mi vida, pintaba un cuadro o tallaba la piedra, y cada vez esto era como un rito de entrada para los pensamientos y los trabajos por venir…”Jung tuvo varios sueños relacionados con muertos de épocas históricas que comienzan a revivir o de una paloma que se transforma en una niñita como mensajera del reino de los muertos. Estos sueños le producían mucha tensión. Para aliviarse un poco, empezó a jugar con piedras a la orilla del lago y a construir con ellas un pueblo con su iglesia. Esto lo repitió durante toda su vida. También pintaba cuadros, o cincelaba en una piedra un rostro que parecía mirarlo. Pero los juegos no le disminuían mayormente la tensión. Tenía sueños de baños de sangre y catástrofes en Europa que comprendió después del 1º de agosto de 1914, fecha de inicio de la Primera Guerra Mundial. Sus sueños los interpretó aludiendo a que nuestros ideales conscientes, habían perdido su validez, que el racionalismo ilustrado del siglo XIX, la fe en el progreso y el equívoco afán expansionista, había llegado a su fin, que se estaba preparando una transformación, pero estas profundas transformaciones culturales, son históricamente posibles, sólo con enormes sacrificios.En la Primera Guerra Mundial, en la que participó como comandante, adquirió la costumbre de hacer todas las mañanas un dibujo en una libreta. Con el tiempo, observó que representaba su propio estado de ánimo. El dibujo perdía la simetría cuando se encontraba deprimido porque resultaron ser criptogramas del Sí mismo.Dio un par de conferencias en 1916 sobre este tema y luego las amplió en un libro titulado “Las Relaciones entre el Yo y el Inconsciente” que apareció publicado en 1928.De 1918 a 1926 estudió los gnósticos buscando una respuesta sobre el origen del mal.En 1921 publicó “Tipos Psicológicos”, donde hace una clasificación entre introvertidos y extravertidos y las cuatro funciones, deduciendo ocho tipos psicológicos diferentes.En 1928 publicó “La Energética del Alma” , libro en que consideraba los impulsos humanos como manifestaciones de procesos energéticos.En 1929 se publicó un libro escrito en colaboración con Richard Wilhelm “El Secreto de la Flor de Oro” en el que comenta un texto taoísta chino traducido por su amigo Richard, que trata de la circulación de la luz como técnica para desarrollar un cuerpo diamantino que pretendía la inmortalidad.En 1934, comenzó a investigar la alquimia y se percató de que el cristianismo no ha seguido cultivando sus mitos; esta percepción también la tuvieron algunos místicos cristianos. El fruto de sus investigaciones apareció diez años después en forma de libro, "Psicología y Alquimia".“Realidad del Alma” fue publicado en l934.En su libro " Psicología y Religión" de 1940, establece que al principio la vida psíquica humana estaba proyectada fuera, en objetos humanos y no humanos. En un estado de proyección más o menos completa, hay muy poca conciencia. Cuando se retiran las proyecciones se va estableciendo la consciencia. Lo primero que se retiró fue la proyección más lejana del hombre relacionada con el cosmos, debido al descubrimiento de las leyes astronómicas. Siguió con la retirada de los dioses de los montes, ríos, árboles y animales. Sin embargo, nuestra vida cotidiana actual, tiene innumerables proyecciones que se manifiestan en la prensa, libros, rumores y charla corriente. Los vacíos que corresponden a un auténtico saber, continúan siendo rellenados con proyecciones.A comienzos de 1944, luego de la fractura de un pie, Jung sufrió un infarto cardíaco. Como consecuencia de eso, salió de su cuerpo y vivió una serie de experiencias extraordinarias, como contemplar el globo terráqueo a la distancia, que él calculó de unos l.500 Km. Transitó por diferentes dimensiones del espacio y se encontró con impactantes personajes. Desafortunadamente para él, su médico lo trajo de regreso y tuvo que transcurrir varias semanas para que se conformara con volver a estar encerrado en su cuerpo que le parecía un “cajoncito” ¡ después de que todo el espacio era suyo !En su libro "Psicología y alquimia" de 1944, Jung expone que desde el punto de vista psicológico "este mito expresa un proceso inconsciente de proyección existente en el pleroma o la esfera espiritual trascendente de la consciencia."Amplía sus conocimientos alquímicos en “Paracelso” aparecido en 1952. Su estudio sobre Paracelso le hizo captar la esencia de la alquimia.El conocimiento simbólico de Jung, que se extendía a las tradiciones del extremo oriente y englobaba también aspectos dejados de lado de la historia de los dogmas cristianos y de la tradición oculta, siempre ha impactado considerablemente al pensamiento. Él, el hijo del pastor que no frecuentaba la Iglesia, no veía contradicción en el hecho en que se sentía particularmente devoto del esoterismo occidental (la Gnosis, el Grial, la alquimia, etc.) de manera que se le podría titular en justicia como un esoterista cristiano.Jung expone que el símbolo que determina el arquetipo de nuestra cultura, es la imagen de Cristo, la ha estudiado detenidamente en su obra "Aion" de 1951. Allí trata la aparición histórica, devenir, transformación y posible renovación de aquel ser llamado El Cristo.En 1952 publicó “ La Interpretación de la Naturaleza y de la Psique”, donde expone el fenómeno de la sincronicidad.En su libro “Simbología del espíritu”, 1953, expresa, que es misión nuestra conciliar dos potencias en nosotros: la consciencia y el inconsciente.Derivado de su formación cristiana, le obsesionaba la ambivalencia e injusticias divinas que se le aparecían en El Libro de Job. Esto originó su libro “Respuesta a Job” publicado en l956.En el libro “Mysterium Conjunctionis” publicado en 1956 profundiza sobre la unificación que produce la alquimia y la relaciona con la transferencia entre paciente y terapeuta como factor sanador.También en ese año publicó “Psicología de la transferencia", que ilustró con dibujos extraídos de un antiguo texto alquímico.En 1958 publicó “Sobre Cosas que se ven en el Cielo”, que trata sobre los OVNIS (objetos voladores no identificados). Los considera como el anhelo del hombre que mira al cielo en épocas conflictivas buscando una solución, y ese anhelo le hace ver imágenes no existentes (visualización de arquetipos).En la primavera de 1957, empezó a dictar su autobiografía a Aniela Jaffé. En abril de 1958 finalizó la primera parte que abarca hasta el fin de sus estudios de medicina en 1900. En el verano de 1959 terminó de dictar. Nunca consideró este libro como obra suya, lo llamaba “el libro de Aniela” y pidió que no se incluyera en sus obras completas. Se publicó en diciembre de l96l con el título de “Recuerdos, Sueños, Pensamientos”. Es un libro apasionante, que absorbe por entero al lector, y en el cual está retratado Jung en toda su dimensión humana, que lo hace el hombre excepcional que fue.Al final de su vida Jung había decidido concentrarse en el estudio de la esencia de los números naturales, en los que veía estructuras arquetípicas y una manifestación original y primitiva del espíritu.Carl Gustav Jung recibió numerosos reconocimientos y títulos honoríficos de varias prestigiosas universidades del mundo, no sólo por sus profundas investigaciones y descubrimientos relacionadas con la psique humana, sino también porque con sus creadoras concepciones influyó en diversas y especializadas disciplinas. Jung constituyó también el puente, que hizo despertar a occidente, y mirar y aprender de la espiritualidad de oriente.Luego que C. G. Jung falleció el 6 de junio de 1961, en su morada de Küsnacht cerca de Zurich, dejó tras él una obra de la que se puede decir que constituye una de las principales escuelas de psicoterapia. Sin embargo, el rol del mundo de los arquetipos que él ha sabido describir no limita su importancia a la sanación de la psiquis. Eso es lo que enuncia el documento que le fue remitido en 1955, cuando fue nombrado doctor emérito de la Eidgenössiche Tecnische Hochsclule en ocasión de su octogésimo cumpleaños:“Para aquel que ha redescubierto la totalidad y la polaridad de la psiquis humana y su tendencia a la unidad, para el diagnosticador de los fenómenos de crisis que aparecen en el hombre en la era de las ciencias y las técnicas, para el intérprete de la simbólica original y del proceso de individuación de la humanidad.”
Continúa en el siguiente artículo...

martes, 26 de junio de 2007

Los demonios internos

Simbología del Espíritu
Carl Jung
" Debo hacer una pregunta al racionalista ilustrado. ¿ Le ha conducido su reducción razonable a un dominio benéfico de la materia y del espíritu? Informará orgulloso acerca de los progresos de la física y de la medicina, acerca de la liberalización del espíritu, de la sordidez medieval y, como Cristo bondadoso, acerca de la redención del temor a los demonios. Pero seguimos preguntándole: ¿ A dónde han conducido los avances de la cultura? La respuesta terrible está ante nuestros ojos: no ha habido tal liberación del temor, una presión espantosa pesa sobre el mundo. La razón ha fallado hasta ahora en forma lamentable, y precisamente aquello que todos quisieran evitar, sucede en progresión espantosa. El hombre ha conquistado una gran proporción de cosas útiles, pero para ello ha abierto un abismo en el mundo,y ¿ dónde podrá detenerse?
Después de la última Guerra Mundial se puso la esperanza en la razón, y se vuelve a poner ahora. Pero ya el hombre está fascinado por las posibilidades de la desintegración del uranio y se promete una edad de oro -mayor garantía de que los horrores de la devastación aumenten en forma inconmensurable.
¿ Y quién es el que realiza todo esto? El espíritu humano inofensivo, capaz, ingenioso y razonable, inconsciente, desgraciadamente, del demonio que le es inherente. Este espíritu hace todo lo posible para no tener que ver su propia fisonomía y cada uno le ayuda según sus fuerzas. Pero nada de psicología, porque esta desviación podría conducir al conocimiento de sí mismo.
Entonces, mejor guerras, de las que siempre el otro es el responsable, sin ver que todos están obsesionados por hacer lo que temen y lo que rehuyen.
Me parece, lo confieso abiertamente, como si los tiempos pasados no hubieran transcurrido, como si el espíritu no hubiera sido despojado de su diabolismo y los hombres, en virtud de su desarrollo científico y técnico, estuvieran más expuestos a los peligros de la locura. Aunque es cierto que el arquetipo del espíritu se caracteriza por su acción tanto benéfica como maligna , depende, sin embargo, de la decisión libre, es decir, consciente del hombre, el hacer que aun lo bueno se transforme en satánico. Su peor pecado es la inconsciencia, pero a él se entregan con gran devoción aun aquellos que debieron servir a los hombres de maestros y de ejemplo. ¿Cuándo llegará por fin la época en que en vez de considerar al hombre sólo en su aspecto bárbaro, se busquen en serio los medios y los cambios para exorcizarlo, para conminarlo a que salga de su inconsciencia y de su locura, haciendo de esto una de las tareas más importantes de la cultura? ¿ Se podrá alguna vez entender que las modificaciones y perfeccionamientos exteriores no afectan la naturaleza íntima del hombre y que, en último término, todo depende de que el hombre, que tiene en sus manos la ciencia y la técnica, sea responsable o no? Es cierto que el cristianismo señaló el camino , pero no arraigó suficiente, como lo demuestra los hechos. ¿Qué estado de desesperación será necesario para abrir los ojos suficientemente a los dirigentes de la humanidad a fin de que cuando menos ellos mismos no caigan en la tentación?" ( pg, 54, 55)

martes, 12 de junio de 2007

éx-tasis



"-Esta bien. Pero cómo era tu teoría.
-Podés leerla, si querés.
-No tengo tiempo.
-Paciencia, nadie se morirá.
-Dále, no seas pedante.
S. suspiró.
-Se basa en la posibilidad de que el alma pueda desprenderse del cuerpo.
-Casi nada.
-En efecto. Pero es la única forma, a mi juicio, de explicar la premonición, la videncia, todo eso. Leé a Frazer, por otra parte: todos los pueblos primitivos creen que durante el sueño el alma se separa del cuerpo.
-¡Ah, no, Ernesto! ¡Esto es ya demasiado! ¡Ahora resulta que la mejor prueba de una teoría es que la crean los hotentotes! Ya es el colmo de la irresponsabilidad y del oscurantismo. Tienen razón los bolches, viejo. De eso a recibir dólares de la embajada americana hay un paso.
-Ahora resulta que Lévi-Strauss es agente de la CIA.
-Bueno, está bien, dejemos a la CIA a un lado. Y qué.
-Al desprenderse el alma del cuerpo se desprende de las categorías del espacio y del tiempo, que rigen sólo para la materia, y puede observar un puro presente. Si esto es cierto, los sueños no sólo darían rastros significativos del pasado sino visiones o símbolos del futuro. Visiones no siempre claras. Casi nunca unívocas o literales.
-¿Por qué no?
-Porque en esas regiones el pasado, con sus dolores y recuerdos, con sus pasiones, aparece mezclado con el porvenir, enturbiándolo y deformándolo en el transmisor que es el alma, ya semiencarnada en el momento en que comenzamos a despertar. ¿Entendés? Ya empezó a entrar en el cuerpo, y por lo tanto empiezan a dominarla las categorías casuales y racionales. Pero aun así trae un recuerdo de aquel misterio, aunque sea un recuerdo ambiguo y como enturbiado por la tierra. Te agrego más: como la muerte de nuestro cuerpo está en nuestro futuro, el sueño nos trae también, a veces, visiones de nuestro más allá. Las pesadillas serían las visiones del infierno que nos espera".

“-Esperá, ésta es la primera parte de mi teoría. Lo que el hombre corriente experimenta en los sueños, los seres anormales lo viven en sus estado de trance: los videntes, los locos, los artistas y los místicos. En el acceso a la locura, el alma sufre un proceso parecido, si no idéntico, al que sufre todo hombre en el momento de dormirse: se sale del cuerpo e ingresa en otra realidad.
Nunca te pusiste a pensar en esa expresión "estar fuera de sí"? Y palabras como alienación o enajenación, eh? Cada vez que he visto un loco furioso tuve la espantosa sensación de que el tipo estaba padeciendo dolores infernales. Pero ahora comprendo que su alma está ya en su Infierno. Sus movimientos feroces, sus sufrimientos, sus gestos y actitudes de fiera acorralada por horrendos peligros, sus aparentes delirios, no son otra cosa que la experiencia directa y actual del Infierno. Están padeciendo despiertos lo que nosotros sufrimos en nuestras peores pesadillas”.

“-Está bien. Te digo que algunos seres pueden alcanzar esa separación o enajenación. Es lo que logran los místicos. El éxtasis. Ves cómo el lenguaje no engaña nada mas que a los idiotas. Éx - taxis. Ponerse fuera de sí, salirse de su propio cuerpo, colocarse en la pura eternidad. Los yoghis, por ejemplo. En esa muerte de sí mismos para renacer a otra región, liberándose de la cárcel temporal. Y los artistas. Lo que dice Platón no es otra cosa que lo que pensaban los antiguos: que el poeta, inspirado por los demonios, repite palabras que nunca habría dicho en su sano juicio, describe versiones de sitios sobrenaturales, lo mismo que el místico. En ese estado, ya te lo dije, el alma posee una percepción distinta de la normal, entre lo real y lo imaginario, entre el pasado y el futuro”.

"-Bueno, sigo. Los teólogos han razonado sobre el infierno, y a veces han probado su existencia como se demuestra un teorema. Pero sólo los grandes poetas nos han revelado la verdad, dijeron lo que han visto. Entendés? Lo que han visto de verdad. Pensá: Blake, Milton, Dante, Rimbaud, Lautréamont, Sade, Strindberg, Dostoievsky, Hölderlin, Kafka. Quién es el arrogante que puede poner en duda el testimonio de estos mártires?
La miró con severidad, como pidiéndole cuentas.

-Son los que sueñan por todos los demás. Están condenados, entendé bien, CONDENADOS!-casi gritó- a revelar los infiernos”.


Abbadón el Exterminador
Ernesto Sábato.

lunes, 4 de junio de 2007

Abriendo las puertas
















" ...Oliveira veía a Sirio en mitad del agujero negro y especulaba sobre los tres días en que el mundo está abierto, cuando los manes ascienden y hay puente del hombre al agujero en lo alto, puente del hombre al hombre ( porque, ¿quién trepa hasta el agujero si no es para querer bajar cambiado y encontrarse otra vez, pero de otra manera, con su raza?) El veinticuatro de agosto era uno de los tres días en que el mundo se abría; claro que para qué pensar tanto en eso si estaban apenas en febrero."



Rayuela 43
Julio Cortázar




" La rayuela se juega con una piedrita que hay empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas ( rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo ( Et tous nos amours, sollozó Emmanuele boca abajo) , lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nade ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia del divino cohete, en la especulación del otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia ( Fe n'oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuele en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes una piedrita y la punta de un zapato."
Rayuela 36
Julio Cortázar
























" Al iluminar el inconsciente se cae de inmediato en la esfera del inconsciente personal caótico, en donde se encuentra todo lo que se olvidó gustoso, y lo que en ninguna circunstancia se quiere confesar ni a sí mismo ni a los otros y que en general se querría tener por no cierto. Se cree entonces llegar al camino mejor, mirando lomenos posible hacia este rincón oscuro. Pero, quien así lo hace, nunca sale de tal rincón. De ninguna manera alcanzará ni la más mínima parte de lo que el yoga promete. Sólo el que atraviesa esta oscuridad puede esperar seguir adelante en alguna forma." pg. 322

Simbología del espíritu
Carl Jung

martes, 15 de mayo de 2007

" Las puertas de la percepción"

" Si las puertas de la percepción quedaran
depuradas ,
todo se habría de mostrar al hombre
tal cual es: infinito"
William Blake
Con esta cita empieza mi pequeña y gran lectura de Las puertas de la percepción de Aldous Huxley. Espero poder comentarlo en algún momento, es un ensayo sobre su experiencia con la mezcalina y cómo el ser humano percibe y capta el mundo, el cerebro como un filtro para conocer el mundo por lo cual no lo vemos tal cual es.

" Pero el hombre que regresa por la Puerta en el Muro ya no será nunca más el mismo que salió por ella. Será más instruido y menos engreído, estará mejor equipado para comprender la relación de las palabras con las cosas, del razonamiento sistemático con el insondable Misterio que trata, por siempre jamás, vanamente, de comprender."

Aldous Huxley.