sábado, 21 de julio de 2007

JUNG, CARL

Los sueños y el inconsciente, un mundo tan real como el que vivimos conscientemente, tan real pero con otros códigos y significados que no son fáciles de interpretar, al cual pocos se atreven a entrar...grandes secretos sobre nosotros mismos y el ser humano están enterrados en las profundidades de nuestra conciencia.
La teoría de la elección racional no puede hacer uso de esta herramienta porque es información que no conoce el actor racional pero que sin embargo guía sus acciones.
este artículo es copiado tal cual de la página de Alcione.
Su Vida.Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de l875, al borde del lago Constance, en la comuna rural de Kesswill, que pertenece al cantón suizo de Thurgovie. Su padre era un pastor protestante de la Iglesia reformada. Su madre provenía también de una familia en la que los varones eran tradicionalmente pastores protestantes.Su primer sueño, aconteció cuando tenía dos a tres años. Se veía caminando por el parque que rodeaba la casa parroquial, cuando de pronto, se encontró frente a un oscuro agujero, al mirar al interior descubrió una escalera de piedra por la cual descendió. Abajo había una puerta con un cortinaje verde de gran riqueza, el cual descorrió, encontrándose frente a un espacio rectangular con el techo abovedado y el suelo de piedra. Una alfombra roja iba desde la entrada hasta un estrado bajo. Encima de éste, había un trono dorado y sobre él una imagen de 4 o 5 m. de altura y 50 a 60 cm. de diámetro, hecho de carne y piel. En su vértice superior, existía una cabeza redondeada, con un sólo ojo, mirando hacia arriba. La imagen se mantenía inmóvil. Tuvo la sensación de que súbitamente se le abalanzaría como una serpiente. Estaba comenzando a aterrarse, cuando escuchó la voz de su madre que desde arriba le gritaba: ¡Sí, mírale, es el antropófago! Al haber sido mal comprendida una plegaria infantil, en una oportunidad, había supuesto que Jesús era antropófago. No sabía en ese momento si era Jesús solamente o el falo, o que ambos lo eran. El agujero en el prado representaba una tumba y el cortinaje verde, la tierra cubierta de vegetación. El falo aparecía en el sueño como un Dios subterráneo e innombrable. Este sueño representó para Jung, el inicio de su arranque inconsciente a su vida espiritual.Según la antigua creencia romana, el falo es el Genius o Daimon secreto de un hombre, fuente de energía creadora física y espiritual, al cual le ofrecían sacrificios en el día de su cumpleaños. El falo no sólo encarna el principio de Eros; en la antigüedad se le llamaba Telesforos, compañero de Asklepios (Esculapio). Telesforos es el dios de la transformación. Los romanos, griegos y etruscos lo elevaban sobre la tumba de los varones, como símbolo de supervivencia espiritual y garantía de resurrección. En la antigüedad, se amplió la imagen del dios fálico Hermes, para convertirla en la de un hombre-dios-cósmico que "llenaba la naturaleza", en un Anthropos, que es un símbolo de la materia espiritualmente viva y físicamente muerta. Esta imagen divina subterránea, marcó para siempre las concepciones religiosas de Jung.El entorno cotidiano del infante estaba circunscrito al presbiterio, la Iglesia y el cementerio, hasta el día en que partió a estudiar al Liceo de Basilea cuando cumplió 11 años. Allí se sintió bastante disminuido porque comprobó que las arcas familiares eran exiguas.En el período escolar y debido a una necesidad apremiante de seguridad, le hizo un tallado a una regla con la forma de un viejecillo, al que pintó de negro. Le adjuntó una piedra plana y rectangular que pintó de vivos colores. A ambos los guardó en una viga en el ático de su casa. Cuando visitaba su obra se sentía con autoridad y poder. Este viejecillo sepultado se transformó en una figura sanadora y redentora , en guardián de la energía vital y en el más preciado y personal de sus secretos.A los 12 años se produjo y se curó de una neurosis. Este incidente tuvo su origen en una caída como consecuencia de haber sido empujado por un condiscípulo, que lo impulsó a azotar la cabeza en el pavimento, quedando aturdido por unos instantes, momentos que él prolongó voluntariamente, mientras planeaba utilizar esta circunstancia para faltar a clases. Estuvo seis meses sin ir a la escuela, con desmayos muy frecuentes. Este tiempo lo dedicó a contemplar la naturaleza, la que veía con asombro y admiración.Un día, escuchó a su padre conversar con un amigo, al cual le confidenciaba lo preocupado que estaba, no sólo por su salud, sino que también por su futuro. Esta aseveración, le hizo sentir una profunda compasión por él y, además, lo hizo reconocer su propia autocompasión. Pensó que si se había fabricado la enfermedad, él mismo debía curársela. Así lo hizo y con su fuerza de voluntad, poco a poco los desmayos cesaron. Posiblemente este resultado se debió a una especie de autohipnosis.Esta experiencia no pasó inadvertida para su mente inquisitiva: había descubierto uno de los mecanismos de la neurosis y comprobado que se podía curar por medio de la voluntad y también había vislumbrado un amplio mundo, al haber verificado que la mente estaba dotada de insospechado poder. Esta comprensión, lo llevaría con el tiempo a desarrollar su teoría psicológica.La vida exterior del muchacho no estaba marcada por ningún evento exterior espectacular. Su vida interior agitada , con sus imágenes y sus símbolos, tales como podían expresarse en los sueños y la imaginación de un muchacho de esa edad, contaba infinitamente más para él. Así comenzó una doble vida. Exteriormente, la de un hijo de un pastor protestante que cumplía entre bien y mal sus obligaciones escolares. La opinión de uno de sus profesores fue :”Es mediocre, pero se esfuerza…” Interiormente existía en él un mundo extremadamente vivo, rico en imágenes misteriosas, que lo iban conduciendo bien pronto a una expansión de su consciencia. Sentía con frecuencia que él tenía dos personalidades, a las que llamó personalidad 1 y personalidad 2. La personalidad 2 conocía a Dios y cuando entraba en ella, se sentía transformado.Durante toda su vida, tuvo fantasías y sueños que lo marcaron. Una de esas fantasías le surgió cuando tenía 12 años. En un día de verano pleno de sol, miró hacia lo alto y vio brillar la policromía vidriada de las tejas de la catedral. Su placer estético fue tan intenso, que sintió que el mundo era hermosísimo y que todo había sido creado por Dios que estaba en lo alto sentado en un trono de oro... Este pensamiento fue seguido por una conmoción y agobio que lo paralizó, sintió que algo terrible iba a ocurrir, no quería pensar, pero se sentía impelido a hacerlo. Durante tres noches de insomnio con sus días, pensó y se hizo muchas preguntas y respuestas, pero éstas no le satisfacían. No comprendía como era inducido a pecar en contra del Espíritu Santo. Pensó que él había sido creado por Dios a través de sus padres, pero que éstos no podían ser culpables, al igual que los padres de ellos, así, remontándose en el tiempo, llegó a Adán y Eva. Ellos sí que habían sido creados directamente por Dios, y habían pecado, entonces tenía que haber sido intención de El que ello ocurriera. Pero Dios ¿quería o no que él pecara? Quizás, supuso, “es una prueba a mi valor y quiere saber si le obedezco, aunque después me vaya al infierno”. Así, habiéndose llenado de coraje, dejó que el pensamiento bloqueado aflorara a su mente. Sí, todo era hermoso, la catedral con sus tejas vidriadas y policromas y Dios sentado en lo alto en su trono de oro, de cuyo fondo vio caer un montón de excrementos sobre el tejado de la catedral, al cual hundió al igual que a los muros.Sintió un gran alivio y liberación porque había obedecido y pensó que Dios pone pruebas, aunque estas vayan en contra de la tradición religiosa. Y si no fuera así... sería absurdo... Entonces empezó a sentir su propia responsabilidad. La idea de pensar así le parecía terrible, pero igual llegó a la conclusión de que Dios podía ser algo espantoso. Esta experiencia le produjo un profundo conflicto moral que ensombreció su vida.Las fantasías y sueños que ocurrieron en su infancia, como descubrió más tarde, aludían a la alquimia.Pasado algún tiempo, tuvo un sueño de importantísima significación para su futuro. Caminaba por un sendero cruzado por matorrales y corrientes de agua y en un oscuro lugar, encontró un estanque redondo, rodeado de espesa maleza. En el agua semi sumergido, había un animal redondo, brillante y policromo, con pequeñas células múltiples como tentáculos. Era un radiolario gigantesco, de un metro de diámetro, estaba en el agua clara y profunda de aquel oculto lugar.Este sueño produjo en Jung, una intensa curiosidad por el conocimiento y representó una forma metamórfica de la potencia psíquica que se le había aparecido en el falo sepulcral. La forma redonda, radiada, alude a una luz y a una ordenación que se halla oculta en la oscuridad de la naturaleza. Paracelso la hubiera llamado "la luz de la naturaleza", considerada desde la edad media como la segunda fuente de conocimiento, junto a la revelación cristiana. El hombre "es un profeta de la luz de la naturaleza y sabe acerca de ella, mediante los sueños, ya que la luz no puede hablar, su imagen se manifiesta en el sueño, gracias a la potencia del Verbo"Con este sueño se sentiría por siempre comprometido con la luz de la naturaleza y se consideraría, después, como profesional, como un naturalista científico empírico.Los tres símbolos que determinaron primeramente la vida de Jung: la imagen onírica del falo subterráneo, la fantasía del hombrecillo negro y la imagen onírica del radiolario, fueron potencias psíquicas que marcaron su juventud.El oficio de predicador y de profesor de religión del padre por sí mismo no interesaba al joven Carl. La Iglesia reformada, despojada de toda imagen, no ofrecía atracción al alma agitada de este ser, en búsqueda de las profundidades y del reverso de las cosas. Mientras el padre exhortaba a su auditorio a profundizar a través de la fe los misterios de la revelación, el hijo tenía la impresión que los adultos estaban conminados a no poder realizar nunca lo que les era tan extraño a ellos como a su predicador y pastor. En breve, C. G. Jung era entonces testigo de un cristianismo excesivamente pobre en experiencias interiores . Allí no se podía encontrar el mundo que le interesaba. Este estaba lleno de misterios que se ocultaban en las piedras, las plantas y los animales. Sueños e imágenes potentes lo incitaban a penetrar siempre más profundamente en las regiones misteriosas de la psique. Lo que, al comienzo, no revestía más que las formas ingenuas de una búsqueda infantil, se esclarecía poco a poco en la confrontación con un padre muerto prematuramente y, sobre todo, a través de sus futuros estudios de medicina.Con el transcurso del tiempo, llegó el momento de decidir qué carrera estudiar en la universidad y, después de algunas indecisiones, optó por ciencias naturales y medicina, gracias a una beca que consiguió su padre en la universidad de Basilea, desde 1895 a 1900. Este año obtuvo su licenciatura. Jung escogió prolongar sus estudios con una especialización en psiquiatría, pues, a través de ella, podría satisfacer su interés por las ciencias naturales y la medicina a la vez que por las ciencias del espíritu. Dicho de otra manera, el campo de investigación del psiquiatra abarca notoriamente lo que se puede considerar estados de excepción, como son los dominios del sueño y de la locura, así como los fenómenos parapsicológicos de todos géneros. Su tesis de doctorado es titulada: “Psicología y patología de los fenómenos ocultos", Leipzig, 1902. Es un estudio sobre las manifestaciones mediumnímicas de una prima. Allí expone que el espíritu que se manifiesta, es una parte no integrada de la personalidad de la médium.La clínica especializada del “Burghölzli” en Zurich, reconocida desde el comienzo del siglo, le ofreció ampliamente la ocasión, entre 1903 y 1909, de profundizar en forma experimental sus estudios teóricos por una experiencia práctica en psiquiatría bajo la dirección de Eugen Bleuler, eminente psiquiatra de la época.En 1903, contrajo matrimonio con Emilie Rauchenbach, con la cual tuvo 5 hijos, cuatro mujeres y un hombre.En 1904 y 1905 organizó el laboratorio de psicopatología, en la clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zurich. Mediante sus estudios, descubrió que en nuestra psique existen núcleos emocionalmente cargados, que pueden ser completamente inconscientes, parcialmente conscientes e inconscientes. Consisten en núcleos con carga emocional, que se acrecientan autónomamente mediante representaciones anexas a él. Los llamó "complejos psíquicos". Pueden ser complejos de inferioridad, de culpa, etc. Son focos o puntos nodales de la vida psíquica.Desde 1905 hasta 1913 fue profesor auxiliar de psiquiatría en esa Facultad, y allí empieza su trabajo científico. Para sus investigaciones, usaba los métodos de interpretación de los sueños y de asociación de palabras, siendo éste un método psicológico que tiene como finalidad la comprobación de complejos con la ayuda de los tiempos de reacción .Desde que escribió “Transformaciones y símbolos de la libido" en 1911 , sentía una oposición a la intelectualidad académica, por lo cual decidió renunciar a su carrera universitaria, lo que hizo en 1913.El encuentro con el psicoanálisis, que estaba entonces en sus primeros balbuceos, y varios años de un intercambio de pensamientos amigable con Sigmund Freud jugaron un rol decisivo en su evolución. La herramienta científica que encontró en el psicoanálisis le permitió comprender mejor las experiencias personales por las que él había pasado y le sirvió para desarrollar más adelante la teoría psicoanalítica. Él desempeñó, por lo tanto, como médico calificado, un rol importante en el movimiento psicoanalítico y Freud lo eligió como su sucesor. Pero las divergencias de puntos de vista que oponían a los dos hombres en el plano científico no pudieron ser mantenidas ocultas durante mucho tiempo. Después de haberse hecho públicas, ellas condujeron a Freud y a Jung a la ruptura definitiva en 1913/14.En términos simples, las diferencias de concepto entre los dos psicólogos pueden expresarse así: Freud concentraba más particularmente sus búsquedas sobre el inconsciente personal, con todo lo que se relaciona con lo olvidado y lo rechazado, dando una importancia particular a los impulsos sexuales, en tanto que Jung, reconociendo este punto de vista, agregaba la noción del inconsciente colectivo supra-individual. Aunque él practicaba también con convicción el método empírico, comprendía – a partir de sus observaciones personales y de su trabajo clínico – que las producciones más importantes de la psiquis no eran simples fragmentos psíquicos sumergidos en el olvido o rechazados por la consciencia. En ciertos “grandes sueños” este inconsciente colectivo podía manifestar en forma simbólica un saber por el cual el hombre contemporáneo estaba ligado al depósito de sabiduría y de imágenes de la humanidad. No había ninguna duda que, en estas condiciones, la psicología analítica de Jung reuniera, por un lado un camino espiritual tal como lo describe, por ejemplo, la antroposofía de Rudolf Steiner y, por otro lado, una referencia a la Tradición, como una corriente subterránea, ligando “las almas colectivas de todos los pueblos” a una Tradición única.Es de notar que Jung no fue conducido a su psicología de los arquetipos por la vía de la especulación filosófica o por una búsqueda a través de la historia de las religiones y de la espiritualidad, sino que, en su calidad de médico y de empírico, durante su trabajo clínico era empujado también a interesarse por las tradiciones religiosas y espirituales.En lo que concierne a este empirismo ampliado a lo espiritual, se constata que el proceso de conocimiento de sí entra en él en una fase decisiva, abriéndose sobre nuevos horizontes justo en el momento en que cesó su colaboración con Freud por las razones ya dichas.En esta época, tuvo un sueño que pudo interpretar de inmediato al despertar. Caminaba con mucha dificultad debido al viento y la ventisca, con una lucecita en la mano, a la cual debía proteger para que no se apagara, y al mirar hacia atrás furtivamente, vio una enorme mancha negra que le produjo pavor. No obstante, siguió protegiendo su luz con esmero.Al despertar, comprendió que la mancha aterradora, era su propia sombra y tuvo la perspicacia de darse cuenta que el reino de la luz interior, es a la luz de la consciencia una gigantesca sombra.Jung describe de manera penetrante lo que recoge cuando él observa, en los años 1912/13, una activación desacostumbrada de su inconsciente. Estaba literalmente sumergido en sueños, en visiones insospechadas y en ensoñación despierta que ejercían sobre él un efecto inquietante. Como psiquiatra, reconocía claramente en lo que se desplegaba así delante de sus ojos los elementos de una psicosis. Le era necesario encontrar, a partir de la consciencia del yo despierta, una manera de tratar estas imágenes. Eso fue lo que consiguió hacer, afirmándose más resueltamente en su realidad cotidiana de esposo, de padre de familia y de médico, y dedicándose a actividades artísticas. Así lo reconocía él:“En adelante, cada vez que me encontraba bloqueado en mi vida, pintaba un cuadro o tallaba la piedra, y cada vez esto era como un rito de entrada para los pensamientos y los trabajos por venir…”Jung tuvo varios sueños relacionados con muertos de épocas históricas que comienzan a revivir o de una paloma que se transforma en una niñita como mensajera del reino de los muertos. Estos sueños le producían mucha tensión. Para aliviarse un poco, empezó a jugar con piedras a la orilla del lago y a construir con ellas un pueblo con su iglesia. Esto lo repitió durante toda su vida. También pintaba cuadros, o cincelaba en una piedra un rostro que parecía mirarlo. Pero los juegos no le disminuían mayormente la tensión. Tenía sueños de baños de sangre y catástrofes en Europa que comprendió después del 1º de agosto de 1914, fecha de inicio de la Primera Guerra Mundial. Sus sueños los interpretó aludiendo a que nuestros ideales conscientes, habían perdido su validez, que el racionalismo ilustrado del siglo XIX, la fe en el progreso y el equívoco afán expansionista, había llegado a su fin, que se estaba preparando una transformación, pero estas profundas transformaciones culturales, son históricamente posibles, sólo con enormes sacrificios.En la Primera Guerra Mundial, en la que participó como comandante, adquirió la costumbre de hacer todas las mañanas un dibujo en una libreta. Con el tiempo, observó que representaba su propio estado de ánimo. El dibujo perdía la simetría cuando se encontraba deprimido porque resultaron ser criptogramas del Sí mismo.Dio un par de conferencias en 1916 sobre este tema y luego las amplió en un libro titulado “Las Relaciones entre el Yo y el Inconsciente” que apareció publicado en 1928.De 1918 a 1926 estudió los gnósticos buscando una respuesta sobre el origen del mal.En 1921 publicó “Tipos Psicológicos”, donde hace una clasificación entre introvertidos y extravertidos y las cuatro funciones, deduciendo ocho tipos psicológicos diferentes.En 1928 publicó “La Energética del Alma” , libro en que consideraba los impulsos humanos como manifestaciones de procesos energéticos.En 1929 se publicó un libro escrito en colaboración con Richard Wilhelm “El Secreto de la Flor de Oro” en el que comenta un texto taoísta chino traducido por su amigo Richard, que trata de la circulación de la luz como técnica para desarrollar un cuerpo diamantino que pretendía la inmortalidad.En 1934, comenzó a investigar la alquimia y se percató de que el cristianismo no ha seguido cultivando sus mitos; esta percepción también la tuvieron algunos místicos cristianos. El fruto de sus investigaciones apareció diez años después en forma de libro, "Psicología y Alquimia".“Realidad del Alma” fue publicado en l934.En su libro " Psicología y Religión" de 1940, establece que al principio la vida psíquica humana estaba proyectada fuera, en objetos humanos y no humanos. En un estado de proyección más o menos completa, hay muy poca conciencia. Cuando se retiran las proyecciones se va estableciendo la consciencia. Lo primero que se retiró fue la proyección más lejana del hombre relacionada con el cosmos, debido al descubrimiento de las leyes astronómicas. Siguió con la retirada de los dioses de los montes, ríos, árboles y animales. Sin embargo, nuestra vida cotidiana actual, tiene innumerables proyecciones que se manifiestan en la prensa, libros, rumores y charla corriente. Los vacíos que corresponden a un auténtico saber, continúan siendo rellenados con proyecciones.A comienzos de 1944, luego de la fractura de un pie, Jung sufrió un infarto cardíaco. Como consecuencia de eso, salió de su cuerpo y vivió una serie de experiencias extraordinarias, como contemplar el globo terráqueo a la distancia, que él calculó de unos l.500 Km. Transitó por diferentes dimensiones del espacio y se encontró con impactantes personajes. Desafortunadamente para él, su médico lo trajo de regreso y tuvo que transcurrir varias semanas para que se conformara con volver a estar encerrado en su cuerpo que le parecía un “cajoncito” ¡ después de que todo el espacio era suyo !En su libro "Psicología y alquimia" de 1944, Jung expone que desde el punto de vista psicológico "este mito expresa un proceso inconsciente de proyección existente en el pleroma o la esfera espiritual trascendente de la consciencia."Amplía sus conocimientos alquímicos en “Paracelso” aparecido en 1952. Su estudio sobre Paracelso le hizo captar la esencia de la alquimia.El conocimiento simbólico de Jung, que se extendía a las tradiciones del extremo oriente y englobaba también aspectos dejados de lado de la historia de los dogmas cristianos y de la tradición oculta, siempre ha impactado considerablemente al pensamiento. Él, el hijo del pastor que no frecuentaba la Iglesia, no veía contradicción en el hecho en que se sentía particularmente devoto del esoterismo occidental (la Gnosis, el Grial, la alquimia, etc.) de manera que se le podría titular en justicia como un esoterista cristiano.Jung expone que el símbolo que determina el arquetipo de nuestra cultura, es la imagen de Cristo, la ha estudiado detenidamente en su obra "Aion" de 1951. Allí trata la aparición histórica, devenir, transformación y posible renovación de aquel ser llamado El Cristo.En 1952 publicó “ La Interpretación de la Naturaleza y de la Psique”, donde expone el fenómeno de la sincronicidad.En su libro “Simbología del espíritu”, 1953, expresa, que es misión nuestra conciliar dos potencias en nosotros: la consciencia y el inconsciente.Derivado de su formación cristiana, le obsesionaba la ambivalencia e injusticias divinas que se le aparecían en El Libro de Job. Esto originó su libro “Respuesta a Job” publicado en l956.En el libro “Mysterium Conjunctionis” publicado en 1956 profundiza sobre la unificación que produce la alquimia y la relaciona con la transferencia entre paciente y terapeuta como factor sanador.También en ese año publicó “Psicología de la transferencia", que ilustró con dibujos extraídos de un antiguo texto alquímico.En 1958 publicó “Sobre Cosas que se ven en el Cielo”, que trata sobre los OVNIS (objetos voladores no identificados). Los considera como el anhelo del hombre que mira al cielo en épocas conflictivas buscando una solución, y ese anhelo le hace ver imágenes no existentes (visualización de arquetipos).En la primavera de 1957, empezó a dictar su autobiografía a Aniela Jaffé. En abril de 1958 finalizó la primera parte que abarca hasta el fin de sus estudios de medicina en 1900. En el verano de 1959 terminó de dictar. Nunca consideró este libro como obra suya, lo llamaba “el libro de Aniela” y pidió que no se incluyera en sus obras completas. Se publicó en diciembre de l96l con el título de “Recuerdos, Sueños, Pensamientos”. Es un libro apasionante, que absorbe por entero al lector, y en el cual está retratado Jung en toda su dimensión humana, que lo hace el hombre excepcional que fue.Al final de su vida Jung había decidido concentrarse en el estudio de la esencia de los números naturales, en los que veía estructuras arquetípicas y una manifestación original y primitiva del espíritu.Carl Gustav Jung recibió numerosos reconocimientos y títulos honoríficos de varias prestigiosas universidades del mundo, no sólo por sus profundas investigaciones y descubrimientos relacionadas con la psique humana, sino también porque con sus creadoras concepciones influyó en diversas y especializadas disciplinas. Jung constituyó también el puente, que hizo despertar a occidente, y mirar y aprender de la espiritualidad de oriente.Luego que C. G. Jung falleció el 6 de junio de 1961, en su morada de Küsnacht cerca de Zurich, dejó tras él una obra de la que se puede decir que constituye una de las principales escuelas de psicoterapia. Sin embargo, el rol del mundo de los arquetipos que él ha sabido describir no limita su importancia a la sanación de la psiquis. Eso es lo que enuncia el documento que le fue remitido en 1955, cuando fue nombrado doctor emérito de la Eidgenössiche Tecnische Hochsclule en ocasión de su octogésimo cumpleaños:“Para aquel que ha redescubierto la totalidad y la polaridad de la psiquis humana y su tendencia a la unidad, para el diagnosticador de los fenómenos de crisis que aparecen en el hombre en la era de las ciencias y las técnicas, para el intérprete de la simbólica original y del proceso de individuación de la humanidad.”
Continúa en el siguiente artículo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Liliana:
Felicitaciones por tu BLOG. Espero que muchos otros ingresen (aprovechando esto días más relajados) y hagan sus comentarios.
Yury

Liliana dijo...

Graciass Yuri!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Espero que la informaciòn sea de interès y ayuda a otras personas tanto como lo es para mì, ademàs de que me ayuda a tenerlo ahì como una cajita algo viva.